¿Qué fue de ese poema que no pude atrapar, el que pasó rengueando frente a mí con las alitas rotas?

martes, septiembre 14, 2010

Al ras...

Te llamo y te llamo
mientras besas y besas,
te busco de noche
mientras sé lo que haces,
esgrimo una sonrisa
en el espejo ascensor,
se queda allí pegada
con la escupida de dolerme
tres días seguidos
el mismo corazón
,
tan tango y tan quebrada
con dos monedas sucias
y un par de ojos carbón,
la lija de tus manos
que se olvidan
de mis pechos,

un vale cuatro al alma
la quintaespera de algo,
mientras nadas en látigos
y eliges la mejilla
y tocas mis pupilas
con el aliento a sexo
metido en una excusa
de mi contestadora,
curioso el artefacto,
que no contesta nunca
sino que me desvela
con tus palabras cortas
,
navajas,
incendio de corpiños
en lo de la memoria
y el trazo grueso a labio
que llevo de tu nombre
como plegaria invicta
de sola entre las solas,
de chica al ras de amar.
No tengo idea quién lo escribió.