¿Qué fue de ese poema que no pude atrapar, el que pasó rengueando frente a mí con las alitas rotas?

jueves, mayo 27, 2010

Yo, Rogelio Velasco...

...dejo también una canción cadenciosa y pegadiza que mi madre cantaba en la cocina mientras revolvía el dulce de leche casero;
dejo un cristal con lluvia que me ponía alegremente melancólico;
dejo un insomnio con luna creciente y dos estrellas;
dejo la campanilla con la que llamaba a la esquiva buena suerte;
dejo una tijerita de acero inoxidable con la que, a través de los años, me fui cortando tres o cuatro tipos de bigote;
dejo el cenicero de Murano que recogió sin inmutarse las cenizas de mis frustraciones;
dejo todos mis apodos y mis remordimientos clandestinos;
dejo una ficha de ruleta para que alguien la apueste al treinta y dos;
dejo el relámpago de la memoria que a veces ilumina los baldíos de mi conciencia;
dejo el cuaderno tabaré cuadriculado donde fui anotando mis vagos presentimientos;
dejo un ejemplar del Quijote en papel biblia con notas al margen que testimonian mi aburrida admiración;
dejo los gemelos de oro que me regalaron para mi segunda boda y que nunca estrené pues uso camisas de manga corta;
dejo la cadenita de mi pobre perro que murió hace tres años porque no supo soportar su viudez;
dejo un encuadernado ejemplar de la oda al carajo, única obra maestra del ubicuo bandolero que escribió nuestro himno y el de Paraguay;
dejo el antiguo calzador de mango largo que uso en mis temporadas de lumbago;
dejo mi valiosa colección de arrugadas expectativas;
dejo un cajoncito de cartas recibidas y otro cajoncito con copias de las cartas que no me contestaron;
dejo un termómetro enigmático y maravilloso porque siempre nos fue imposible leer en él la temperatura nuestra de cada día;
dejo la acogedora sonrisa de la preciosa pero intocable mujer de un amigo que es campeón de karate;
dejo el único piojo solitario, anacoreta, que ingresó hace doce años en mi geografía corporal y al que ultimé sin la menor piedad ecologista;
dejo un plano muy bonito de Montevideo, recuerdo de una época poscolonial y premoon;
dejo mi horóscopo, con sus pronósticos nunca confirmados;
dejo un papel secante con la firma (invertida) de un ministro del ramo;
dejo un caracol gigante, recogido en una playa oceánica que antes de expirar me miró con la tristeza de su odio salado;
dejo una antena de TV, que sólo aportó inéditos fantasmas a mi pantalla;
dejo las ojeras de mi hipocondría y los ardides de mi falso olvido;
dejo un decilitro de ola atlántica que guardo en un frasco verdiazul para que no extrañe;
dejo un sueño erótico y su verdad desnuda, por cierto inalcanzable en la arropada vigilia;
dejo una bofetada femenina, injusta y perfumada;
dejo una patria sin himno ni bandera pero con cielo y suelo;
dejo la culpa que no tuve y la que tuve, ya que después de todo son mellizas;
dejo mi brújula con la advertencia de que el norte es el sur y viceversa;
dejo mi calle y su empedrado;
dejo mi esquina y su sorpresa;
dejo mi puerta con sus cuatro llaves;
dejo mi umbral con tus pisadas tenues;
dejo por fin mi dejadez.


Fragmento del cuento "Testamento ológrafo" de Mario Benedetti.

martes, mayo 25, 2010

Hoy se cumple...

Un año que te agregué... un año desde que empezó todo.
Un año de idas y vueltas... de desequilibrios.
Un año de errores y disculpas.
Un año de besos y lindos lindos.

Un año de llamadas telefónicas y mensajitos de texto.
Un año de distancias y de acercamientos.
Un año de carcajadas sanadoras.
Un año de dormir abrazados.
Un año de discusiones... de reconciliaciones.
Un año de charlas interminables.
Un año de lágrimas y consuelos.
Un año de mi mano en tu espalda.

Un año de viajes de dos horas para verte.
Un año de ruiditos con las bocas.
Un año de cucharitas.
Un año de canciones cantadas a dúo.
Un año de barquitos cargados.
Un año de cosquillas.

Un año de locuras.
Un año de jugar los tres y morir de la risa.
Un año de dedicatorias interminables.
Un año de cocinar juntos.
Un año de celos.
Un año de despedidas largas.
Un año de caricias en mi cuerpo.


Un año llenísimo de cosas, palabras y gestos...
Un año ciclotímico.
Un año mágico.
Un año que gracias a vos, fue único e irrepetible.
Un presente hermoso, estable y lleno de paz...

Nos costó un año conocernos, aprender de nosotros, de los mambos de cada uno, de saber cuándo callar y cuándo hablar... un año para saber respetar los tiempos de cada uno... para poder hablar maduramente... para reírnos de las cosas del pasado... un año para charlar de cualquier cosa, sin enojarnos... para aprender a escucharnos... un año para volver a confiar...

Un año para ser esto que somos hoy...
(No sé qué somos, pero me encanta!)

Un año para estar como estamos hoy...
Para estar bien... MUY BIEN.


Fede, te amo.


viernes, mayo 21, 2010


"...Aclaro que todo esto es de un pasado. Reciente, pero pasado. Reconozco que hoy tuve una sorpresa. Como todas las mañanas me enfrenté al espejo y le hablé. Le hablé y le hablé. Creo que hasta le grité. De pronto advertí que la boca del espejo permanecía cerrada. Volví a hablar, lo insulté. Y nada. Sus labios no se movieron. Curiosamente, su mirada era de retroceso.
Entonces sentí que me inundaba un extraño regocijo, un esbozo de felicidad.
Y no era para menos. Por vez primera lo había dejado mudo. Por vez primera lo había derrotado. Inapelablemente..."


Fragmento de "No hay sombra en el espejo" de Mario Benedetti.

miércoles, mayo 19, 2010

La vida es una moneda... ♫

La vida es una moneda, quien la rebusca la tiene,
ojo que hablo de monedas y no de gruesos billetes.

Mi vida es una hoja en blanco, un piano desafinado,
diez dedos largos y flacos y un manojo de palabras.

Sólo se trata de vivir, esa es la historia,
con la sonrisa en el ojal, con la idiotez
y la cordura de todos los días,
a lo mejor resulta bien.

La gente sueña que sueña, la calle sigue que sigue,
el taxi gira que gira, el cielo y la ancha avenida.

Los días cantan la historia del hombre al borde del hombre,
los días cantan mañanas, los días no tienen miedo.

Sólo se trata de vivir, esa es la historia,
con un amor, sin un amor, con la inocencia
y la ternura que florece a veces,
a lo mejor resulta bien.


...Si nos inunda el asfalto de sensaciones profundas,
gocemos bien nuestro ahogo que es nuestra imagen fecunda...



Juan Carlos Baglietto

lunes, mayo 17, 2010

¡Cuánta verdad!

Así el Principito domesticó al zorro, pero cuando se acercó la hora de la partida:
-¡Ah! Creo que voy a llorar -dijo el zorro.
-Tuya es la culpa -le dijo el Principito- No deseaba hacerte daño, pero quisiste que te domesticara.
-Sí -dijo el zorro.
-Pero vas a llorar.
-Sí.
-Entonces, no has ganado nada.
-Sí, gano -dijo el zorro-, por el color del trigo.
Luego, agregó:
-Anda y mira nuevamente las rosas, comprenderás que la tuya es única en el mundo, y luego volverás para decirme adiós, y yo te diré un secreto.
El Principito fue nuevamente a ver a las rosas:
-No son en absoluto parecidas a mi rosa, ustedes no son nada aún -les dijo-. Nadie las ha domesticado y no habéis domesticado a nadie. Son como era mi zorro. No era más que un zorro semejante a cien mil otros, pero yo lo hice mi amigo y ahora es único en el mundo.
Y las rosas se sintieron molestas.
-Son bellas, pero están vacías -agregó todavía- No se puede morir por vosotras. Un transeúnte común creerá que mi rosa se les parece. Pero ella sola es más importante que todas vosotras, porque es ella la rosa a quien yo regué. Porque es la rosa a quien puse bajo un globo. Porque es la rosa a quien abrigué con el biombo. Puesto que es la rosa cuyas orugas maté, salvo las dos o tres que se hicieron mariposas. Porque es ella la rosa a quien escuché quejarse, alabarse, o aún, algunas veces, callarse. Porque ella es mi rosa.
Y después volvió donde el zorro.
-Adiós -dijo.
-Adiós -dijo el zorro- He aquí mi secreto. Es muy simple: no se ve bien si no es con el corazón, lo esencial es invisible a los ojos.
-Lo esencial es invisible a los ojos -repitió el Principito, a fin de acordarse.
-El tiempo que perdiste por tu rosa, es lo que hace que tu rosa sea tan importante para ti.
-El tiempo que perdí por mi rosa...
-Los hombres han olvidado esta verdad -dijo el zorro- Pero tú no debes olvidarla. Eres responsable para siempre de lo que has domesticado. Eres responsable de tu rosa.
-Soy responsable de mi rosa.





"El Principito" de A. de Saint-Exupéry.

miércoles, mayo 12, 2010

¡Himno de mi corazón!

Sobre la palma de mi lengua vive el himno de mi corazón, siento la alianza más perfecta que en justicia me une a vos, la vida es un libro útil para aquel que puede comprender, tengo confianza en la balanza que inclina mi parecer...
Nadie quiere dormirse aquí, algo puedo hacer, tras haber cruzado la mar, te seduciré, por felicidad yo canto!
Nada me abruma ni me impide en este día que te quiera amor, naturalmente mi presente busca florecer de a dos, nada hay que nada prohiba, ya te veo andar en Libertad, que no se rasgue como seda el clima de tu corazón...
Nadie quiere dormirse aquí, algo debo hacer, tras haber cruzado la mar, te seduciré, sólo por amor lo canto!


♥


Los Abuelos de la Nada

miércoles, mayo 05, 2010

FEDE...


♪♪ ...Y si es que el tiempo existe, yo quiero compartirlo.
Si todo es una foto, yo quiero estar al lado tuyo...
...Al lado tuyo quiero estar, en la foto quiero estar,
AL LADO TUYO... ♫
I'm gonna love you till the heavens stops the rain,
I'm gonna love you till the stars fall from the sky.
...For you and I...



Come on, come on, come on, come on...
Now, touch me, baby! ♫

sábado, mayo 01, 2010

...Te presté un corazón loco,
que se dobla con el viento y se rompe...

miércoles, abril 28, 2010

Cuando viniste a mi, cerré la puerta pero abrí.

Asesíname, asesíname.

Por darte lo que dí, me convertí en un souvenir.

Asesíname, asesíname.

Dejé tu imagen en el cajón, guardé tu alma en el mellotron.
No quiero más que me des con
cuentagotas tu amor...


Es sólo rock and roll, pero ya es mucho para vos.

Asesíname, asesíname.

No quiero más que me des con cuentagotas tu amor.

Yo me quiero morir,
no aguanto más estar aquí

Asesíname, asesíname... Asesíname, asesíname...

Gritando por dentro...

lloro todo el tiempo

quiero escapar

DESAPARECER

duele, duele mucho

ESTOY TRISTE

quiero paz

NO SOY PERFECTA

doy todo de mi

¿por qué no me valoran?



NO PUEDO MÁS

martes, abril 27, 2010

De "La Nostalgia"...

...Y lo que es peor: una posibilidad menos con vos, conmigo y con cualquier otro.
Porque sería absurdo admitir que es tan fácil hacer realidad esas amenazas de veinte años, de los primeros tiempos de vivas peleas estremecedoras: "Ya vas a ver... le voy a decir que sí al primero que me corteje".
Corteje. Qué gracioso, ahora.
Porque aunque hubiera uno que me "cortejara", igual todo estaría irremisiblemente perdido. Yo te estaría buscando en sus ojos. Estaría aguardándote en sus palabras. Nada serviría.

Mi memoria tenaz no quiere enterrar al hombre que eras.

Te aparecés, avivando la hoguera, y hacés que la esperanza me agite.

Mis lágrimas son un búmeran: apenas si te tocan, pero vuelven a mí y me deshacen. Mi pobre llanto es un búfalo que te embiste, cegado de dolor, de furia, de impaciencia... pero... ¿qué puede un búfalo rabioso contra el aire?
Empleás tu eterna política de "dejar pasar", de "no entrar" en lo que llamás mi neura. "Total, unos días y vuelve a lo de siempre"...


Fragmento de "Hoy no estoy para nadie" de Poldy Bird.

miércoles, abril 21, 2010

Locuras estivales...

Sólo recuerdo que abrí el cajón de la mesilla y me quedé estupefacto: los objetos que guardo allí estaban celebrando una fiesta y el ruido era ensordecedor. Los tres relojes bailaban salsa en medio del cajón, contorsionándose con movimientos procaces y lujuriosos, mientras la gafa de cerca permanecía tumbada en una hamaca, con un vaso de zumo en la mano, como si estuviese tomando el sol junto a la orilla del mar, que estaba formado por el bicarbonato que avanzaba y retrocedía en tropel, imitando olas. Al fondo, la caja de preservativos estaba abierta, simulando un chiringuito atendido por el prospecto, un papel doblado que se movía también al son de la música. Y allá, a la derecha, una pluma vieja, con la espalda apoyada en la pared y las manos en los bolsillos, susurraba frases coquetas a un mechero al que apenas quedaba gas.

No podía creer cuanto veía. Una cajetilla de cigarrillos se estaba fumando un porro con toda tranquilidad ante la mirada atenta del estuche de los gemelos, que parecía esperear a ver si se lo pasaba alguna vez. Y los sobres de aspirina efervescente, de dos en dos, hacían manitas mientras observaban el voluptuoso baile de los relojes.

El despertador, siempre tan metódico e inalterable, se asomó al borde de la mesa para contemplar también el prodigio que se desarrollaba dentro del cajón. Un libro que reposaba a su lado preguntó qué ocurría allá abajo, y abriéndose por la página 133, se aproximó hasta el borde para descubrir de dónde venía tanto alboroto. Aquella fiesta no tenía visos de acaba y yo, al día siguiente, tenía que madrugar.

Era agosto, la ciudad estaba dormida y por el patio de luces no se veía ni una luz. Seguramente no habría vecinos; todos se habrían ido de vacaciones. Pero yo estaba allí, pasadas las tres de la madrugada, soportando a quienes se divertían sin respetar mi descanso, el mío, que tenía que madrugar al día siguiente para ir a trabajar. Así es que, sin dudarlo, llamé a la policía municipal, les conté lo que sucedía y les pedí que vinieran a cerrar el chiringuito y a poner fin a aquella babilonia.

Con lo que no contaba era con que, en lugar de hacer eso, llegasen unos señores de blanco que me apresaron a mí. Y aquí estoy, en esta sala blanca, acolchada, esperando a que me expliquen qué ocurre y me dejen salir para ir a trabajar a la oficina, que menudo estará el jefe...



Antonio Gómez Rufo




martes, abril 20, 2010

Dos mujeres...


Entraron al local de comidas, como cualquier otra persona, pero ellas no eran cualquiera. Sus peinados, sus vestidos, los tacos aguja y ese maquillaje delicado, pero llamativo, hacían que todos girasen al verlas entrar. Las miradas transformaban el simple caminar de sus pies, en algo muy parecido a un desfile de alta costura.
Una vez dentro del salón de fumadores, decidieron sentarse en una mesita no muy alejada de todos, pero sí, pegada a la ventana, a las dos les gustaba ver los autos andar y las luces que la avenida brindaba a esas horas de la noche.
Se acercó el mozo y les ofreció el menú, recomendándoles la especialidad del día. Ambas asintieron sin prestarle mucha atención y le pidieron el vino de la casa, para dar comienzo a aquella velada.
Llegaron los platos y ambas cerraron los ojos disfrutando el aroma de aquella comida. El tiempo pasaba, la botella bajaba rápidamente, ruidos de cubiertos, risas de mesas vecinas, una musiquita funcional de fondo, y las miradas de ellas cruzándose con cierta complicidad y alguna que otra caricia escondida por debajo de la mesa.
De postre eligieron la copa helada para dos. Saboreaban cada bocado, de vez en cuando, jugaban a darse de comer, de vez en cuando la gente las miraba y quizás ya no con los mismos ojos que al principio.
Al pagar la cuenta, el mozo las invitó a pasar al sector de tragos. Aceptaron sonrientes, la noche recién comenzaba. Ya en la barra, pidieron tragos diferentes para compartir. Los hombres se acercaban, entablaban conversaciones, que terminaban cuando el aburrimiento les llegaba a ellas y decidían cambiar de lugar. Aquellos estaban intrigados por esas dos mujeres, tan interesantes, tan atractivas, tan solas. ¿Solas? No.
Se acomodaron en un gran sillón, de color azul, había una pequeña mesa de vidrio, con velas del mismo color, donde apoyaron sus copas. Se miraron, sonrieron, intercambiaron algunas palabras, se tomaron de la cara y un beso suave unió sus bocas. El movimiento de sus labios era cada vez más intenso. De a poco los murmullos empezaron a aumentar y todos los ojos se posaron en estas dos amantes.
A los empleados del lugar, la situación los incomodó y se vieron obligados a pedirles a las señoritas que terminaran el “show” o se retiraran del lugar. Tal vez por el buen humor que invadía aquella noche, quizás por la ayuda del alcohol, aceptaron gustosas, tomaron su cartera y se fueron del lugar de la mano, no sin antes frenarse en la entrada y besarse apasionadamente para dar fin al espectáculo que los empleados creían ver.



Pocos minutos después una puerta se abría, pocos minutos después un bretel y otro bretel caía por los hombros, pocos minutos después los dedos recorrían los contornos de los cuerpos, pocos minutos después un beso y otro beso...
Pocos segundos después… el éxtasis eterno de dos mujeres amándose.


sábado, abril 17, 2010

YA NO CONTAGIO.

Hace casi una hora llegué a casa... Fui a ver una obra de teatro con una amiga.
Una obra "no comercial" me refiero a que no está sobre la Av. Corrientes, con increíbles carteles y gente "famosa". No. Es más del estilo "Off" o "Teatro independiente"... Donde sí, quizás se juega un poco más con las actuaciones, con la puesta en escena, con el experimento.

Debo confesar que los primeros ¿15/20 minutos? mucho no entendía. Se lo dije en voz bajita a mi amiga y con una risita, me confirmó que ella estaba tan a la deriva como yo.
Muchos juegos de luces, sonidos, movimientos, diálogos colgados que no lograba unir para darle forma a la trama... si es que la había.
Creo que fue cuando apareció el 6to personaje que empecé a ordenar un poco toda esa información que venía acumulando desde que empezó, tal vez porque éste personaje era el más parecido al público, por decirlo de alguna manera, tal vez era el que más empatía generaba y era el que hacía ciertas preguntas que nosotros como espectadores no podíamos hacer. Supongo que el autor/director lo puso intencionalmente, bueno, quizás no.
Si me preguntan de qué se trata, no sé si podría explicarlo con claridad, no es una obra realista, no es una obra absurda, creo que más bien es algo experimental, donde la música, el baile, el erotismo, las palabras, los cuerpos, la tecnología, la droga, las luces, entre otras cosas, están mezcladas o fundidas en esta puesta llamada: "Ya no contagio".
Si la terminé de entender o no, tampoco es algo que podría contestar, a decir verdad, no sé si es un guión como para ENTENDERLO, sino que para verlo... sí, para quedarse con ciertos mensajes, con algunas frases (que si hubiese podido, me copiaba algunas que me gustaron)...
Creo que es una obra que genera debate, la típica que cuando salís, escuchás a todos, opinando de "sobre qué se trataba", opinando cómo les había llegado cada palabra y cada movimiento. Claro, no todos recibimos las cosas de la misma forma, no todos captamos de la misma manera los mensajes, suponiendo que querían dar alguno.
Con mi amiga le dedicamos un largo tiempo al debate, mientras caminabamos las más de 30 cuadras hasta Plaza Italia, en ciertas cosas coincidíamos y en otras quedamos bastante confundidas. Creo que también eso forma parte de lo que quiere dejar la obra, confusión... pensar, analizar... intentarlo.
Capaz que nosotras dos no la entendimos y van ustedes y la cazan al toque... =/

Con respecto a la puesta me encantó!!! y con respecto a las actuaciones, bueno, son jugadas, pero me reservo la opinión...!

Plus (?):

- ¿Qué aprendimos hoy?
- Mmm, no sé... ¿Qué?
- Que no podes ir con tu papá a ver ninguna obra. Corrés el riesgo de que te toque una como ésta.
- Jajaja ¬¬

Aclaración: Si llegaba a ir con mi padre, iba a sentirme un poco incómoda con ciertas escenas lésbicas y "eróticas", jeje!

En fin, yo la recomiendo... sí, vayan y vean!
Luego me dicen qué les pareció y qué es lo que les quedó dando vueltas en la cabeza!!!



Car.






miércoles, abril 14, 2010

Una carta de amor...

Todo lo que de vos quisiera es tan poco en el fondo porque en el fondo es todo. Como un perro que pasa, una colina, esas cosas de nada, cotidianas, espiga y cabellera y dos terrones, el olor de tu cuerpo, lo que decís de cualquier cosa, conmigo o contra mía, todo eso es tan poco yo lo quiero de vos porque te quiero.
Que mires más allá de mí, que me ames con violenta prescindencia del mañana, que el grito de tu entrega se estrelle en la cara de un jefe de oficina, y que el placer que juntos inventamos sea otro signo de la libertad.



Julio Cortázar


martes, abril 13, 2010

Dónde sea que estés...

Y de repente se me vino a la cabeza la canción "El fantasma" de Árbol... y con él, el recuerdo de una persona que ya no está...
Una persona que decidió irse por sus propios medios a quién sabe dónde...
Fue a mediados del 2005 y justo empezaba a sonar éste tema en las radios y me martillé la cabeza escuchándolo y tratando de entender por qué él había decidio tomar ese camino...
No era alguien que veía seguido, pero justo dio que una semana antes de que cometa esa locura lo había visto y estaba tan feliz como siempre... bueno, evidentemente no estaba feliz, sino que simulaba estarlo...

Era el mejor amigo de mi abuelo... de toda la vida... se llamaba, bah, le decían Quique y obviamente me conocía desde que nací...
No eran más de 5/6 veces que lo veía por año... pero cada vez que se daba ese encuentro, me hacía de bien... sé que había una gran conexión y que me adoraba y que lo adoraba...
Me acuerdo cuando hice mi cumple de 16 (sí, lo hice un año después la gran fiesta...) entregué las velas y decidí que la Nº15 sea para todos los invitados, para todos los que estaban ahí... y lo elegí a él en representación de todos... Se paró emocionado sin poder creerlo y me dio un re abrazo, aún si caer en que para mí él tenía que ser ese gran representante...

Fue el 02/07/2005 cuando me llamó mi prima a mi casa y me dijo: Se suicidó Quique.
Obviamente no le pude creer, me cambié y fui corriendo a la casa de ella... Me lo dijo nuevamente, me dijo que durante la madrugada había sido, eligió las vías del tren... No paramos un segundo de llorar y llorar.

Y así fueron los días siguientes para mí, pensar en eso y llorar nuevamente... Quizás porque siempre amenacé con que me iba a matar "algún día" y que de repente alguien tan cercano lo haya hecho me había chocado el triple... y ahí era donde yo me preguntaba... ¿Fue de débil o fue de valiente lo que hizo?... y aún 5 años después sigo sin encontrar una respuesta firme...
Dos meses después de la tragedia, estando en el viaje de egresados, una noche sin planes, con un grupito del otro colegio decidimos jugar al juego de la copa... Nunca había jugado y pensé que bueno, lo hacíamos para pasar el rato y si bien creo en lo sobre natural, jamás pensé que iba a llegar a tanto... La primer persona o "espíritu" que apareció era mi nona (mi bisnona)... no dijo mucho, le hice algunas preguntas personales para ver si era ella y se fue... la segunda persona fue Quique... no lo podía creer y me puse a llorar, yo era la única que sabía de él, por eso no pude pensar que era un chiste de los otros chicos... Me dio un mensaje para mi nono: "PERDÓN".

Nunca se lo pude decir... hasta que mi mamá un día se lo contó y me enojé, era algo que yo tenía que contar... Es que me resultaba un poco incómodo contárselo, ¿cómo iba a creer que hablé con Quique en el viaje de egresados mediante una copa?... en fin, luego me senté con él y le conté la historia y lloré... Creo que me creyó...
Las navidades nunca me gustaron o desde que dejé de creer en Papá Noel, menos jeje... Ahora no sólo no me gustan, sino que me ponen muy tristes, era una de esas fechas en las que siempre lo veía... y me es inevitable estar ahí en los de mis tíos y no pensar en él... Y lloro de nuevo... cada año desde que no está, lloro, quizás a escondidas, quizás en silencio, para que no empiecen con esas cosas de: "Bueno, él ahora está bien, no llores" y blah blah blah...

Siempre lo pienso... me pregunto si ahora estará mejor, me preguntó si sigue dando vueltas por la tierra por tener cosas pendientes, me pregunto si por mi culpa, por no dar el mensaje a tiempo, tuvo que quedarse dos años vagando por ahí... y claro, me pregunto por qué lo hizo... sé que dejó cartas, pero uno de sus hijos en la desesperación las rompió (por lo menos era lo que yo sabía...)
Creo que nunca voy a tener una respuesta, quizás si existe el más allá, alguna vez me lo encuentre y pueda contestarme todas mis dudas él mismo... capaz a esa altura ya no sea necesario y simplemente el encuentro sea con un gran abrazo y un: TE EXTRAÑÉ.
Me acordé también ahora, que en el 2008 en un ejercicio de actuación, teníamos que cerrar los ojos, ver una puerta, acercarnos, abrir, entrar, sentir arómas que nos recuerden a alguien o a algo, ver un sillón y en él, una persona... me acuerdo que lo vi a él y me acercaba y le preguntaba si ahora estaba bien... y me regalaba una caricia... luego, teníamos que despedirnos, y salir por esa puerta y cerrarla... al abrir los ojos, estaba empapada de lágrimas...
Que loco, no? Uno siempre se pone en egoísta y mira sólo lo que quiere ver y no se da cuenta que tal vez hay mucha gente que ríe y por adentro está llorando... bueno, ahí puede estar una razón por la cual odio a los payasos y me dan como falsos... (otro tema para analizar alguna otra vez).
Daría lo que fuera por volver el tiempo atrás... por darme cuenta que él estaba muy solo... y que nadie escuchaba sus gritos...
Es algo imposible y sólo queda mirar para adelante... recordando todo lo lindo que se vivió con esa persona... y esperar ese reencuentro dónde sea que se de...
A veces creo que va a ser antes de lo que la vida tenga decidido para mi...
A veces tengo muchas ganas de irme con él y mirar a todos desde allá arriba o desde un costadito...
A veces lo deseo con todas las fuerzas...
A veces pienso en lo que podría pasar acá con los que quedan si yo decido hacer lo mismo que él...


¿Pensar en ellos? ¿Pensar en mí?

¿Ser débil? ¿Ser valiente?
¿Vivir? ¿Morir?
¿Intentarlo?
.No sé.



Dejo la cancioncita de Árbol...

"Salgo volando por la ventana, y tantos días quedan atrás. Ya no me duelen todas las cosas que ayer me podían molestar. Son cajones que se cierran para que nadie los vea. Son palabras que no pude decir. Pero ya no me importa, porque nada me toca, y no hay nada vivo dentro de mi. Floto en el aire desde esta tarde, cuando mi cabeza explotó. Ahora el piso es de nubes y me asomo cada tanto a espiarte desde donde estoy. Y veo, y vuelo. Y veo, y vuelo. El barrio se ilumina y la noche se hace día. Brilla como un árbol de navidad. Y estoy alto muy alto, y las luces de los autos que se frenan cada tanto, y vuelven a arrancar. Y veo, a la gente corriendo como una coreografía sin fin. Y vuelo como en una avioneta, el olor a fugazeta que cocina mamá. Y me acuerdo de aquél día en que decías: "Si pudieras ser un pájaro ¿Qué harías...?" Ahora que floto y no siento lo que toco y la gente no me ve pasar. Voy a aprovechar para ir a buscarte, y contarte como es todo por acá. Algunas mañanas pasa la abuela Yolanda y nos vamos juntos a pasear. Y te manda un saludo el marido de Pocha. Que me juega al ajedrez y no le puedo ganar. Y dale para adelante con el pibe de a la vuelta, que a la tarde te pasó a visitar. Yo te sigo esperando, porque nada me apura y algún día todos vienen para aca. Y veo (y veo), y vuelo (y vuelo). Y veo (y veo), y vuelo (y vuelo). Y veo (y veo), y vuelo (y vuelo). Y lloro (y lloro) un poco (un poco)."

domingo, abril 11, 2010

Imaginando un poco...


Estábamos en mi cuarto, habíamos pasado todo el día juntas... Recuerdo que vos estabas recostada en mi cama y yo sentada a un costadito con las piernas cruzadas como indio. No parábamos de hablar y de reír, hasta que por esas cosas de las palabras empezamos a discutir, nunca entendí el por qué y no quiero conocerlo, me alcanza con saber que gracias a esa discusión pasó lo que pasó.
El tono de nuestras voces comenzaba a aumentar, ya no nos escuchábamos, hablábamos una arriba de la otra, hiriéndonos con cada palabra dicha.
Nuestros cuerpos se iban transformando, invadía el ambiente una gran tensión.
Te paraste bruscamente para salir a buscar tus cosas pero antes de llegar al picaporte, te agarré por detrás - podría decir abrazar, pero en sí no fue algo tierno -, vos te movías para soltarte y yo cada vez te sujetaba más fuerte envolviéndote en mis brazos... Me pedías que te suelte y yo susurrándote al oído te decía que te calles, sin querer mis labios rozaron tu oreja y un leve escalofrío invadió tu cuerpo, dejándote dura, al notar eso, seguí lamiéndote y luego bajé al cuello, sin soltarte, siempre detrás.
Te giré y al quedarnos enfrentadas me besaste, tomaste mi cara y la manejaste al ritmos de tus besos...




El resto del relato queda en ella... queda en mi.



viernes, abril 09, 2010

Tu calor...

Tengo frío en los pies, no ves? Vení, enredalos con los tuyos... Contagialos de tu calor...
Nos ves que sigo temblando? Abrazame, pero fuerte fuerte y no me sueltes...
Creo que no se arregla... Tengo la nariz congelada aún... Dale algunos besitos cálidos...
No quiero molestarte, pero dicen que cuanto más cerquita están los cuerpos, más aumenta la temperatura...
Me dejás meter mis manos debajo de tu remera? Como sabrás el clima me obliga a hacerlo...
Puedo decirte algo al oído...? es que no quiero que nadie más que vos lo escuche... Cerrá los ojitos y prestá atención...

"Te mentí... El frío fue sólo una excusa para sentirme protegida por tus brazos... Quería sentir aunque sea por unos minutos que te tengo sólo para mi... Necesitaba oler tu perfume, tu piel... Y ahora te voy a seguir mintiendo... Te voy a decir que tengo los labios morados y que necesitan de los tuyos..."



miércoles, abril 07, 2010

domingo, abril 04, 2010

.Abandonados.



Tocamos la noche con las manos escurriéndonos la oscuridad entre los dedos, sobándola como la piel de una oveja negra.
Nos hemos abandonado al desamor, al desgano de vivir colectando horas en el vacío, en los días que se dejan pasar y se vuelven a repetir, intrascendentes, sin huellas, ni sol, ni explosiones radiantes de claridad.
Nos hemos abandonado dolorosamente a la soledad, sintiendo la necesidad del amor por debajo de las uñas, el hueco de un sacabocados en el pecho, el recuerdo y el ruido como dentro de un caracol que ha vivido ya demasiado en una pecera de ciudad y apenas si lleva el eco del mar en su laberinto de concha.
¿Cómo volver a recapturar el tiempo? ¿Interponerle el cuerpo fuerte del deseo y la angustia, hacerlo retroceder acobardado por nuestra inquebrantable decisión? Pero... quién sabe si podremos recapturar el momento que perdimos.
Nadie puede predecir el pasado cuando ya quizás no somos los mismos, cuando ya quizás hemos olvidado
el nombre de la calle donde alguna vez pudimos encontrarnos.

Gioconda Belli

viernes, abril 02, 2010

miércoles, marzo 31, 2010

Mientras tanto... AMANDO.

Mientras vibre cada noche entre las lágrimas insomnes,
mientras llueva y nos mojemos como se mojan los besos.

Mientras duelan todavía las penúltimas mentiras,

mientras quepa en el silencio todo el ruido de los sueños,
mientras tanto, amando.

Mientras hieran las distancias con sus puntas afiladas,

mientras sólo nuestros cuerpos sean pasto para el tiempo.

Mientras sigan confundidas nuestras áridas pupilas,

mientras callen las palabras para hacerse necesarias,
mientras tanto, amando.


Luis Eduardo Aute

Víspera de quedarse...

Todo está preparado: la maleta, las camisas, los mapas, la inútil esperanza... Me estoy quitando el polvo de los párpados. Me he puesto en la solapa la rosa de los vientos... Todo está a punto: el mar, el aire, el atlas. Sólo me falta el cuándo, el adónde, un cuaderno de bitácora, cartas de marear, coraje, brújula y alguien que ponga en mí la confianza que yo he perdido. Todo está dispuesto. (que yo he dispuesto. Todo está perdido.)... El barco que no existe, la mirada, los peligros, las manos del asombro, el hilo umbilical del horizonte que subraya estos versos suspensivos... Todo está preparado: en serio, en vano.


Juan Vicente Piqueras

lunes, marzo 29, 2010


.Por que hay un corazón que se parte.
Noche de amor, suburbio y luna...
.Por que hay un corazón que se parte.
Sombras en sombras no se dejan ver...
.Por que hay un corazón que se parte.
Lejos del dueño de tus ojos lejos...
.Por que hay un corazón que se parte.

domingo, marzo 28, 2010

¿Cómo haces?

Conozco todos tus trucos,

pero aún así
me das que pensar...

viernes, marzo 26, 2010

¿Dónde esconder tantas manos?

Que yo no soy, que es él, que yo actué bien y él no. Ah, no, de acá yo no me muevo. Que por cuestión de piel, de sexo, religión, tus zapatos no me los pruebo.
A quién le vamos a tirar una pared cuando ya no nos quede nadie? Tal vez un perro fiel, a cambio de comer, soporte hasta lo insoportable.
Temiendo ser peor, temiendo ser mejor, temiendo, al fin, siempre temiendo. Viviendo en el ayer, aletargando el hoy, sí, Víctor, sí, sobreviviendo.
Juzgando al por mayor, te alejás más y más del juicio que más importa, que es el juicio interior, que es el que hay que afrontar, siendo parte de esta torta.
Le atribuís el groove de un riff ciento por ciento a la paz de la nicotina, hipocondría maternal y paternal, hereditaria vitamina.
Los placeres te acortan la correa, y vos que te pensás un indomable. ¿Qué gracia tiene andar por esta sociedad jactándose de responsable?
Si como un pulpo vas tirando piedras no hay dónde esconder tantas manos. Es mejor asumir la cobardía de huir a la responsabilidad de vivir.
No importa cuánto me puedas alejar de la realidad, yo siempre vuelvo. Psicología infernal, picante, dulce y sal, pero despierto y ya no cuelgo.
Pasado el tiempo al fin el espejo devuelve una imagen más familiar. Voy eligiendo a gusto y alternando, puede haber picante, dulce y sal.
Me bato a duelo con quien diga que voy bien porque hay rachas en esta vida.
Soy grande y qué, señor, no vaya a confundir la soberbia con autoestima. Que la soberbia mira desde más arribay no llora penas ajenas. En cambio, el autoestima se transmite y contagia a cualquier persona buena.
Juzgando al por mayor, te alejás más y más del juicio que más importa, que es el juicio interior, que es el que hay que afrontar siendo parte de esta torta.
Si como un pulpo vas tirando piedras no hay dónde esconder tantas manos.
Es mejor asumir la cobardía de huir a la responsabilidad de vivir.




Las Pastillas del Abuelo

miércoles, marzo 24, 2010

Abandonar lo que nos hace mal...


"...La vida lo educó a los bastonazos y a veces la muerte también, tuvo como profesor a un diablo bien pirata que le enseñó que la vida no siempre es ganar. Él lo aprendió, lo masticó y por fin supo llorar..." Una y otra vez se repetía esa frase en su cabeza, ya sin el ritmo, ya sin la música. Se despertaba pensando en ella y se dormía diciéndola, como contando ovejitas.
Durante el día, se cuestionaba el por qué de tanta repetición... Acaso se sentía identificado, acaso quería que alguien, quien quiera que sea, le de unos bastonazos? NO. A decir verdad estaba acostumbradísimo a recibir cachetazos por todos lados. Pero ya no le servían de enseñanza, se habían transformado en algo rutinario. Esta cotidianidad había provocado que cada vez que alguien lo necesitara, él ponía su cara, sus perfiles, para recibir el golpe. Ya no importaba si se lo merecía o no. Como dije anteriormente, estaba acostumbrado y tal vez en cierto punto ya no le dolía.
¿Quiénes eran las personas a las cuales él les ofrecía sus cachetes? Podríamos enumerarlas en grupos como por ejemplo, la gente del trabajo, sobre todo su jefe; sus compañeros de estudio; su familia, sobresaliendo el padre; su pareja actual y no olvidar a sus ex que todavía rondaban en su vida; y bueno, ese grupito de gente que siempre está dando vueltas alrededor de uno y no se sabe muy bien dónde encasillarlos.
Una día decidió romper con todas su responsabilidades, excusándose que estaba enfermo y tenía que hacer reposo. Agarró un par de monedas y se tomó el primer colectivo que pasó por la puerta de su casa. Se sentó en el fondo con el fin de observar a la gente que subía y bajaba. Los investigaba, miraba sus movimientos, sus risas, sus gestos. De pronto se detuvo en una niña, de cabellos rubios y ojos verdes, ojos grandes y redondos. La nena tenía un yeso en el brazo, en el cual se veían unos dibujitos hechos, unas palabras que mucho no entendía desde su posición. Estaba sentada del lado de la ventana y a su costado estaba un señor mayor, supuso que era su abuelo. Se la quedó mirando un buen rato. La pequeña sonreía y le contaba al hombre todo lo que haría luego de que le saquen el yeso que la imposibilitaba para hacer muchas cosas. No tendría más de 9 años y era conciente que eso que tenía en su brazo era para mejor, era una cura y que pronto iba a estar tan bien como siempre. Sabía que era necesario sólo por un tiempo y que podría sacárselo en unos pocos días. Le decía al señor con una voz dulcemente infantil: “¿Te imaginas que lo tenga que tener para toda la vida? ¿Cómo haría para escribir? ¿Cómo haría para jugar con las muñecas? ¿Y cuando sea grande? ¿Y tuviese que hacerle upa a mis bebes? este yeso no me dejaría hacerlo. ¡Que suerte que me lo van a sacar!”… Aquel hombre la miró con ternura y acariciándole el pelo le dijo: “Claro que es una suerte… ahora lo tenes para que tu bracito sane y luego sea tan fuerte e inquieto como siempre. No podrías tenerlo para toda la vida, porque entonces dejaría de cumplir el papel de inmovilizar el hueso para curarlo y pasaría a ser una incomodidad para el cuerpo… Te limitaría en tus movimientos y te pondrías loquita” terminó diciéndole mientras le pellizcaba el cachete izquierdo con cariño.
El recorrido del colectivo terminó frente a una plaza, descendió de éste, cruzó y se sentó en un banquito un poco alejado de los juegos y de los gritos de los niños. Encendió un cigarrillo y por primera vez su cabeza no estaba ocupada por aquella frase de la canción sino en las palabras del señor y ¿su nieta?... Aunque quizás la comparación no servía, imaginó que todas esas personas que siempre estaban con la mano levantada eran el yeso. En un principio se encontraron en su vida para hacerlo crecer como persona, para aprender de ellos, pero en el presente no eran más que un estorbo, una molestia, sí, también les provocaba incomodidad. No tenía mucho sentido la semejanza que hacía, pero le sirvió para tomar una decisión. Apagó el cigarrillo, se paró con firmeza y se propuso que al otro día, iba a arrancarse todo el yeso que tenía pegado a su cuerpo y que lo inmovilizaba. Ya no permitiría seguir recibiendo golpes gratuitos, ya no quería más esa sensación de vivir rebajado a los demás. Quería ser libre, quería tomar sus propias decisiones. Había decidido que sólo recibiría caricias sanadoras y que sólo obtendría cachetazos futuros, si es que realmente los merecía y lo iban a hacer aprender de su error cometido, si es que lo había. Ya no querría a su lado gente que lo lastimara, por primera vez era egoísta y se proponía buscar las cosas y estar con las personas que le hagan bien, nada más que bien.
A la mañana siguiente renunció al trabajo sin dar mucha explicación, volvería sólo para recibir lo que le correspondía del pago por irse. En la facultad tomó otra actitud y ya no se dejaría pisotear por sus compañeros, se haría respetar. Tuvo una charla muy interesante con su padre, con el único que tal vez tuvo más paciencia y le explicó el por qué de sus últimas decisiones, nunca supo si lo entendió, pero entre lágrimas y abrazos, dejó bien en claro sus deseos a futuro. Dio por terminadas sus anteriores relaciones poniéndoles por fin, un punto final, decidiendo desaparecer para todas aquellas chicas que alguna vez formaron parte de él. Habló con su novia y le explicó lo que quería hacer a partir de ese día, le pidió sin obligarla a que lo acompañe en éste nuevo proyecto de vida, ella no estuvo de acuerdo y se fue para siempre.
A la noche después de un día agitado, lleno de sorpresas y despedidas, se acostó, puso aquella canción que tanto resonaba en su cabeza hacía días… Apagó la luz y cerró los ojos justo cuando la letra decía: “La vida lo educó a los bastonazos y a veces la muerte también, tuvo como profesor a su ángel de la guarda que le enseñó que un fracaso no siempre es perder. Él lo aprendió, lo masticó y por fin supo reír...”
Al sonar el despertador y abrir los ojos para apagarlo, se dio cuenta que después de tanto tiempo, estaba sonriendo…



lunes, marzo 22, 2010


Y es que estar a tu lado era querer hacerte una pulsera con polvo de estrellas... Y saber que no hay manera de vivir si no es tu ropa mi bandera.
Y es que estar a tu lado era querer hacerte una cuna de algodón de azúcar... Y curarme las heridas del ayer con tiritas bañadas en el sudor de tu nuca.




miércoles, marzo 17, 2010

Dos cuerpos...

Dos cuerpos frente a frente son a veces dos olas y la noche es océano.
Dos cuerpos frente a frente son a veces dos piedras y la noche desierto.
Dos cuerpos frente a frente son a veces raíces en la noche enlazadas.
Dos cuerpos frente a frente son a veces navajas y la noche relámpago.
Dos cuerpos frente a frente son dos astros que caen en un cielo vacío.


Octavio Paz



lunes, marzo 15, 2010

Ya no tengo aquella risa terapeuta
y este espanto tenebroso no da tregua.
Me ha quedado una existencia belicosa
de una paz que hizo a mi vida encantadora.


...Ilusa ilusión de un corazón que, por desgracia,
sólo me da a elegir, por vos o su eutanasia...

Mi ángel...

Creo en los ángeles, en los ángeles terrenales...
En esos angelitos que se nos presentan en ciertas circunstancias de la vida...

Son seres inesperados, que bajan del cielo para llenarnos el alma...

Unen, reconcilian, jugando un papel neutral en la vida de dos...

Pequeñitos pero con un poder tan grande, al punto de cambiarte el humor y sacarte muchas sonrisas...

Transforman hasta la persona más fría, en alguien tierno y cariñoso...
Pasan a ser la debilidad de todos y gran razón para las reuniones...

Uno de repente no puede evitar la necesidad de verlos y los demás pasan a segundo plano...

Hay que cuidarlos, protegerlos, darles mucho calor, porque a pesar de ser tan poderosos, son también frágiles...

La luz y la paz que nos dan, tenemos que recompensarla con muchísimo amor...


Dentro de poco, asumo el compromiso de ser la madrina de un angelito que llegó hace 7 meses... y no hay nada que me llene más de felicidad que esa noticia...


Mía... quiero decirte que me comprometo a:

- Acompañarte.

- Cuidarte.

- Malcriarte (un poquito sí).

- Enseñarte.

- Hacerte escuchar buena música :P
- Aconsejarte.

- Ayudar a tus papis.
- Llevarte de paseo.

- Estar siempre a tu lado.

Entre otras cosas, que seguramente iremos descubriendo juntas a medida que vayas creciendo.





♥ TE AMO ANGELITO ♥

sábado, marzo 13, 2010

Besos...


Hay besos que pronuncian por sí solos
la sentencia de amor condenatoria,
hay besos que se dan con la mirada
hay besos que se dan con la memoria.
Hay besos silenciosos, besos nobles
hay besos enigmáticos, sinceros
hay besos que se dan sólo las almas
hay besos por prohibidos, verdaderos.
Hay besos que calcinan y que hieren,
hay besos que arrebatan los sentidos,
hay besos misteriosos que han dejado
mil sueños errantes y perdidos.
Hay besos problemáticos que encierran
una clave que nadie ha descifrado,
hay besos que engendran la tragedia
cuantas rosas en broche han deshojado.
Hay besos perfumados, besos tibios
que palpitan en íntimos anhelos,
hay besos que en los labios dejan huellas
como un campo de sol entre dos hielos.
Hay besos que parecen azucenas
por sublimes, ingenuos y por puros,
hay besos traicioneros y cobardes,
hay besos maldecidos y perjuros.


De Gabriela Mistral.





Definiendo al amor...

Es hielo abrasador, es fuego helado,
es herida que duele y no se siente,
es un soñado bien, un mal presente,
es un breve descanso muy cansado.

Es un descuido que nos da cuidado,
un cobarde con nombre de valiente,
un andar solitario entre la gente,
un amar solamente ser amado.

Es una libertad encarcelada,
que dura hasta el postrero parasismo,
enfermedad que crece si es curada.

Éste es el niño Amor, éste es tu abismo:
mirad cuál amistad tendrá con nada
el que en todo es contrario de sí mismo.




De Quevedo.

lunes, marzo 08, 2010




Hoy vas a ser la mujer
que te dé la gana de ser...
Hoy te vas a querer
como nadie te ha sabido querer...
Hoy vas a mirar para adelante
que para atrás ya te dolió bastante...
Una mujer valiente, una mujer sonriente...
¡MIRA CÓMO PASA!