¿Qué fue de ese poema que no pude atrapar, el que pasó rengueando frente a mí con las alitas rotas?

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jueves, agosto 05, 2010


Canta, la gente está aplaudiendo,
y aunque te estés muriendo no conocen tu dolor... ♫

lunes, junio 14, 2010

Chiribín pimpúm!


♫Me acobardó la soledad y el miedo enorme de morir lejos de ti...

¡Qué ganas tuve de llorar sintiendo junto a mí la burla de la realidad!

Y el corazón me suplicó que te buscara y que le diera tu querer...

Me lo pedía el corazón y entonces te busqué creyéndote mi salvación...

Y ahora que estoy frente a ti parecemos, ya ves, DOS EXTRAÑOS...

Lección que por fin aprendí: ¡cómo cambian las cosas los años!

Angustia de saber muertas ya la ilusión y la fe...

Perdón si me ves lagrimear... ¡Los recuerdos me han hecho mal!

Palideció la luz del sol al escucharte fríamente conversar...

Fue tan distinto nuestro amor y duele comprobar que todo, todo terminó.

¡Qué gran error volverte a ver para llevarme destrozado el corazón!

Son mil fantasmas, al volver burlándose de mí, las horas de ese muerto ayer...♫

domingo, noviembre 29, 2009

Estás clavada en mí. Te siento en el latir abrasador de mis sienes.
Te adoro cuando estás y te amo mucho más
cuando estás lejos de mí.

viernes, noviembre 27, 2009

La vida es una herida absurda y es todo tan fugaz que es una curda, ¡nada más! mi confesión...

¡LOCOS!

Las tardecitas de Buenos Aires tienen ese qué sé yo, ¿viste? Salís de tu casa, por Arenales. Lo de siempre: en la calle y en vos. . . Cuando, de repente, de atrás de un árbol, me aparezco yo. Mezcla rara de penúltimo linyera y de primer polizonte en el viaje a Venus: medio melón en la cabeza, las rayas de la camisa pintadas en la piel, dos medias suelas clavadas en los pies, y una banderita de taxi libre levantada en cada mano. ¡Te reís!... Pero sólo vos me ves: porque los maniquíes me guiñan; los semáforos me dan tres luces celestes, y las naranjas del frutero de la esquina me tiran azahares. ¡Vení!, que así, medio bailando y medio volando, me saco el melón para saludarte, te regalo una banderita, y te digo...

Ya sé que estoy piantao, piantao, piantao...
No ves que va la luna rodando por Callao;
que un corso de astronautas y niños, con un vals,
me baila alrededor... ¡Bailá! ¡Vení! ¡Volá!

Ya sé que estoy piantao, piantao, piantao...
Yo miro a Buenos Aires del nido de un gorrión;
y a vos te vi tan triste... ¡Vení! ¡Volá! ¡Sentí!...
el loco berretín que tengo para vos:

¡Loco! ¡Loco! ¡Loco!
Cuando anochezca en tu porteña soledad,
por la ribera de tu sábana vendré
con un poema y un trombón
a desvelarte el corazón.

¡Loco! ¡Loco! ¡Loco!
Como un acróbata demente saltaré,
sobre el abismo de tu escote hasta sentir
que enloquecí tu corazón de libertad...
¡Ya vas a ver!

Salgamos a volar, querida mía;
subite a mi ilusión super-sport,
y vamos a correr por las cornisas
¡con una golondrina en el motor!

De Vieytes nos aplauden: "¡Viva! ¡Viva!",
los locos que inventaron el Amor;
y un ángel y un soldado y una niña
nos dan un valsecito bailador.

Nos sale a saludar la gente linda...
Y loco, pero tuyo, ¡qué sé yo!:
provoco campanarios con la risa,
y al fin, te miro, y canto a media voz:

Quereme así, piantao, piantao, piantao...
Trepate a esta ternura de locos que hay en mí,
ponete esta peluca de alondras, ¡y volá!
¡Volá conmigo ya! ¡Vení, volá, vení!

Quereme así, piantao, piantao, piantao...
Abrite los amores que vamos a intentar
la mágica locura total de revivir...
¡Vení, volá, vení! ¡Trai-lai-la-larará!




¡Viva! ¡Viva! ¡Viva!
Loca ella y loco yo...
¡Locos! ¡Locos! ¡Locos!
¡Loca ella y loco yo!